Cambios…

Si os soy sincera, no tengo ni idea de cómo empezar a escribir esto. Hay tanto que no sabría, pero vamos allá. Como hemos repetido hasta la saciedad, Patri y yo nos conocimos hace cosa de dos años, noviembre de 2012. Y aún pareciéndonos una locura aquello que empezábamos, sin saber qué camino iba a coger.. llámalo vida, suerte, karma, lo-que-sea, nos ha traído hasta aquí. Por aquel entonces, las cosas eran complicadas, nuestra relación no ha sido fácil. Para nada. Éramos jóvenes e inocentes y la mayoría de los planes que hoy en día tenemos cumplidos o ‘en proyecto de’, los veíamos como utopías que no llegarían jamás, pero me he dado cuenta de que sí, cuando luchas y eres persistente con algo que quieres conseguir,  siempre hay recompensas. En mi caso, ella y todo lo que viene sumado.

Hace dos años, nuestros planes más lejanos era ver cuándo nos volvíamos a ver o, como mucho, saber qué haríamos la próxima vez que nos viéramos. Hacíamos toda clase de planes: qué y dónde íbamos a comer, qué íbamos a visitar ese fin de semana, -por que hay que recalcar que nos veíamos un fin de semana al mes, si era posible-. Y no es fácil, ya os lo digo.

No sé si recordaréis esta entrada que escribí a finales de marzo, titulada “Se fue”. Os juro que antes de escribir esto, la he abierto y leído de arriba a abajo; os puedo asegurar que puedo sentir los mismos sentimientos y emociones que he sentido todas las veces que nos hemos despedido. Me gusta una frase de esa publicación que dice: “Es gracioso cómo intenta hacer de todo para que saque sonrisas, y cómo intento sonreír para que se vaya feliz. Sin querer que se vaya, y sin ella querer irse.” Seguramente, sea lo más sincero que haya podido escribir jamás.

Recuerdo una despedida, hace justo un año. Agosto de 2013, el primer verano que pasábamos juntas prácticamente, y además estuvimos 10 días juntas -todo un récord, teniendo en cuenta que nos veíamos un fin de semana al mes, si se podía-. Recuerdo no poder dejar de llorar desde el momento que entramos a la estación, recuerdo sentarme en unas escaleras, rota, llorando desconsolada, como si me fuese la vida en ello y no parar de repetirle “NO TE VAYAS, POR FAVOR”. Con lo que odia ella eso.. Se marchó, igualmente, pero yo me quedé ahí sentada unos 10 minutos sabiendo que no teníamos ‘una fecha’ concreta para volver a vernos.

cats

Nuestros dos años en imágenes

Nuestra relación no ha sido simple, ni fácil.. Han habido discusiones, lloros, lamentos, etc… Pero como en todas las relaciones, también perdones, reconciliaciones, abrazos, besos, caricias, amor. Sobre todo, amor del bueno. De ese que siempre esperas encontrar y, ¡pum! Es tuyo. Hemos luchado mucho por esto, eso sí. Por estar juntas, por ser nosotras y que nos ‘reconozcan’ ese NOSOTRAS, como pareja. Hemos viajado, hemos mal-dormido, hemos sufrido, pero estamos aquí. Hoy y siempre. 

Y desde ayer, por fin, puedo decir después de dos años, nuestros planes de irnos a vivir juntas se han hecho realidad. POR FIN. Patri está en casa, y estamos juntas. Y creo que no hay mejor sensación que esta. Tenerte. Lo único que me queda decir para acabar esto es gracias. Gracias por hace esto posible.

Anuncios

¡Comenta!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s