“Historias de…”: Dani y Javi

Hoy os traemos la primera historia de dos chicos guapísimos, en nuestra sección. Dani nos manda la historia de cómo conoció a Javi, su chico. Estamos más que seguras de que os va a encantar.

lgbt-banner1

Esperemos que os guste tanto como a nosotras. No olvidéis que podéis mandarnos vuestra propia historia personal o de amor, o incluso, cualquier cosa que quieras contarnos a nuestro mail: deaquialpans@gmail.com

Os puedo asegurar que a veces la vida te sorprende, cuando menos lo esperas y cuando más lo necesitas. Vida, llena de esperanza; de ilusión; de sueños; de momentos. Momentos dulces y amargos. Momentos que completan ‘las páginas de nuestra historia’. Mi nombre es Dani y hace más de dos años que todo lo que hoy tengo junto a mi pareja, Javi, empezó a formarse. En mi caso, en nuestro caso: una historia que sin estas páginas no sería la misma. Para mí, este conjunto de páginas son de las más importantes de toda mi historia.

Esa misma vida que ya no entenderías sin esa persona, sin esa pequeña ‘sorpresa’. Sin esa otra parte de ti que por fin llegó a tu vida. A veces las historias tienen vida propia, fluyen y se configuran por sí mismas. Crean algo tan especial que es difícil de descuidar o dejar pasar.

Y esta historia surgió así: de forma especial, mágica, siendo algo pequeño al principio pero convirtiéndose en algo increíblemente especial. La mayoría de las mejores historias nacen así, de forma imprevista, sin saber que algo grande llegará, sin saber que esa persona a la que conociste en una tarde de diciembre se convertiría, poco a poco, en el hombre de tu vida. A veces también todo empieza antes de lo que crees, antes de lo que piensas el principio de algo llega de la forma más simple.

Yo salía con un chico llamado Pablo, y Javi era aún un desconocido para mí. Resultó que ese chico con el que salía no era precisamente muy bueno porque nos engañó tanto a Javi como a mí. Montando un gran teatro, Pablo buscó la forma de deshacerse de mí y de engañar a Javi para que este no supiera gran parte de la realidad y así salir con él. Resulta obvio que Javi y yo no nos llevásemos muy bien, y eso era así. Al fin y al cabo por una mentira del mismo chico nos habíamos juzgado mucho, sin conocernos. Nuestros caminos se separaron y por mucho tiempo no supe nada más ni de Pablo ni de Javi.

El tiempo pasó y yo conseguí rehacer mi vida en el terreno del amor. Encontré a alguien, mientras el recuerdo del mal trago con Javi quedó desvanecido. Vivía feliz mi historia con ese nuevo chico al que encontré, pero, que al igual que vino se fue. En esos momentos, cuando una historia acaba, no tienes ganas de demasiadas cosas, no tienes ganas ni fuerzas para ver que delante tuya y como siempre, sigue estando el horizonte. Más páginas en blanco por rellenar en esta historia llamada ‘vida’.

Yo no fui menos y me sumí en algo demasiado negro como para que se prolongara demasiado. Ahí empezó todo. Ahí apareció de nuevo Javi.

Una noche cualquiera de finales del año pasado decidió hablarme. El me seguía en una red social y yo a través de esta, y tras la desilusión con el chico que encontré, dejaba ver que no estaba bien. Mis defensas saltaron. Javi volvió, pero no lo hizo para intentar herirme. Él me tendió su mano, para ayudarme. Al principio, y como creo que es normal, no me abrí demasiado a esa oportunidad, pero poco a poco me hizo ver que podía confiar. Estaba ahí para ayudarme a seguir. Y de esa forma, poco a poco, ganamos aquello que llaman ‘amistad’. Nuestros lazos se iban estrechando cada vez más.

Y cada vez más le veía como a mi mejor amigo. Como a mi confidente. Como al único apoyo imprescindible en mi vida. El tiempo pasó y con él, mis ganas de conocer a quién era uno de mis grandes apoyos. Después de horas y horas de conversación, conociéndonos, llego el momento de conocernos en la vida real.

Era 29 de diciembre y allí estaba él. Esperándome en Atocha. Aquella tarde junto a él fue estupenda. Las calles de Madrid se llenaron de algo tan especial que se volvieron más bonitas. Y no es por ser egocéntrico, pero éramos nosotros quienes hacíamos eso. Quienes conseguíamos esa magia simplemente por habernos unido tanto. Conseguimos crear una gran complicidad, conseguimos conocernos cada vez más, apoyarnos el uno en el otro, conseguimos que todo funcionase muy bien cara a cara. No solo nos vimos esa vez, empezamos a quedar más. Entre confesiones, risas, bromas, paseos, abrazos, silencios, etc., fuimos consolidando todo lo que nos envolvía.

Él tenía novio y yo lo sabía. Pero sinceramente Javi cada vez me gustaba más y más. Y eso no quería decir que me tuviera que meter entre ellos. Hice lo que sentí, y esperé a que el sintiese lo mismo. Mientras tanto le seguí brindando mi más absoluta y sincera amistad, todo mi cariño, mi apoyo y mi comprensión. Porque esto que siento y sentía por él no tenía comparación. Era único, quizás como mi espera. Adecuada para todo lo que mi ‘amijo’ significaba y significa para mí. Amigo con ‘j’ porque no existía ni existirá ninguna palabra adecuada para todo lo que se estaba creando poco a poco. Y así fue como los meses pasaron y veíamos como cada vez estábamos más unidos. ¿Qué pasó?

Fácil, Javi también sentía algo por mí y su relación con el chico con el que salía se iba apagando. Fue así como él también se quedó sin ese alguien a su lado. ¿Casualidad? Poco a poco, sin prisa. Y queriendo hacer las cosas bien empezamos a dar pequeños pasos juntos.

Siempre intenté cuidar los detalles. Y por ello pedirle salir tenía que ser especial. Era 21 de abril y estábamos juntos sentados en una de las fuentes que hay a lo largo del Paseo del Prado, era una tarde lluviosa y buscamos un banco seco.
Allí sentí que era el momento, me armé de valor y pensando en todo el tiempo que le había estado esperando le agarré de las manos y me puse de rodillas. Le pedí que fuese mi novio. Él aceptó. Desde entonces no hay día en el que no piense en todo lo que significa para mí, en todo lo que le quiero, en todo que hemos vivido y quiero (queremos) que vivamos. Aquel chico al que un día odié, hoy es mi pareja. ¿Y sabéis? Estoy jodidamente loco por él. Loco por cada detalle, porque ellos hacen que las grandes historias cobren semejante significado.

Y de esa forma es como día a día vamos formando nuestro futuro, que en gran medida es como nosotros queremos que sea, yendo de aquí para allá juntos, haciendo planes, soñando y riendo, siendo todo lo que somos el uno para el otro, formando ese ‘nosotros’. Teniéndonos el uno para el otro, porque pase lo que pase Javi siempre será mi gran apoyo, mi gran amigo, mi compañero. Mis ganas de seguir adelante.

 Síguenos en nuestro Facebook y en Twitter para enterarte de todo. ¡Todas nuestras novedades LGTB al segundo!

Anuncios

¡Comenta!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s